Lo que comenzó en 2020 como una investigación sobre mujeres pioneras de arte contemporáneo en Centroamérica, se convirtió en un podcast, una muestra de arte y un documental.
Susana Sánchez Carballo, una de las gestoras del proyecto y miembro de Casa Ma, cuenta cómo fue el proceso que tejió una muestra del legado de la obra de las hondureñas Celsa Flores (1952), Regina Aguilar (1954) y Xenia Mejía (1958), tres grandes creadoras, pensadoras, gestoras, activistas y docentes con un legado de más de 30 años de obras.
La investigación, explica comenzó en el 2020 en conjunto con Gala Berger, artista visual y curadora independiente de Argentina que vivió en Costa Rica y es codirectora de Casa Ma.
“Queríamos visitar diferentes países de Centroamérica buscando archivos de las mujeres pioneras de arte contemporáneo; queríamos ir a Honduras y contactar a diferentes artistas, pero se vino la pandemia y todo se detuvo, pero como queríamos continuar el proyecto comenzamos por Zoom y contactamos a Leonardo González y Karon Corrales de LL Proyectos”, comenta.
Los relatos
A partir de las entrevistas que realizaron en coordinación con el artista y la gestora cultural de Honduras, nació una serie de podcast llamada Relatos Extemporáneos, que trata sobre la historia del arte de la región y está basada en testimonios orales, grabaciones de audio e imágenes de archivos locales.
“Ahí comenzamos a enamorarnos del trabajo de estas mujeres que nacieron en los 50, ahora tienen 65 años o un poquito más pero no han parado. En la década de los 90 fueron sumamente activas representando la región Centroamericana en la Bienal de Venecia, de Berlín, de La Habana… son mujeres sumamente activas que quisieron forjar su estudio y trabajo profesional fuera de Honduras”, explica Susana.
Arte con mensaje social
Una de las razones por las que Susana quiso destacar la historia de estas artistas es porque su obra está cargada de una crítica muy fuerte desde el punto de vista político no partidario, sino como algo que nos atraviesa como seres humanos por sus repercusiones.
“Regina (Aguilar) fue dos veces censurada en su trabajo. Una fue cuando le encomendaron una escultura de José Cecilio del Valle, y ella en contra de todas las representaciones masculinas de poder, lo hizo desnudo y causó una polémica tal que a los días se la rompieron y la botaron», relata.
Como no tenía bronce porque estaba en medio de las guerras internas con el narcotráfico, lo que Regina consiguió fue balas para fundirlas. «Lo que no se le permitió a ella es que fuera una mujer haciendo una representación de una figura de poder masculina desnuda. Eso en Costa Rica sería impensable”, agrega Susana.
En el caso de Xenia Mejía, la gestora cultural y curadora de arte, destaca la forma “visceral de representar los ajusticiamientos de pandillas y cadáveres expuestos que resultaron de las guerras del narcotráfico. Ella creó piezas modulares de gran formato con una pincelada fuerte y visceral que emula un poco esa crueldad y representación grotesca que se veía con los asesinatos”.
De la obra de Celsa, menciona Enjambre, que habla sobre la migración forzada y sobre como cientos de centroamericanos se ven forzados a emigrar por las condiciones tan difíciles que hay en sus países.
También, se exhibió una instalación titulada Urdimbre en Pandemia, en que Celsa durante el tiempo de confinamiento de pandemia hace un trabajo de cómo hay una memoria corporal provocada por la pandemia, la cual llevó a todas las personas a nivel mundial a un confinamiento y, a la vez, a un silenciamiento que según el contexto geográfico, económico y político, afectó en mayor grado.
“Las obras de ellas trabajan las memorias como espacios de poder, memorias comprometidas, críticamente hablando con su contexto social pero que aunque fueron hechas algunas en los noventa, otros en los 2000, hoy siguen vigentes”, comenta Susana.
La exposición
Una vez que conocieron la historia de las artistas, empezaron a ver otras oportunidades. De ahí que luego del podcast, surgiera una exposición que se llamó Solamente yo puedo confeccionar mi mañana. Hilvanando historias de Honduras y que fue curada por Susana Sánchez.
A partir de la investigación, Susana viajó a Honduras y logró llevar varias piezas en una maleta hacia Costa Rica para exhibir en una exposición en TEOR/ética que estuvo abierta al público entre el 20 de octubre y el 17 de febrero.
“Cada una tuvo su propio espacio pero también hubo lugares en los que quisimos poner a dialogar las piezas de ellas, una de cada una, que podía ligar a una temática específica para potenciar más las obras. Por ejemplo, en unos casos, sus trabajos juntos hablaron de esa construcción de lo corpóreo, de lo femenino, del cuerpo atravesado por las violencias patriarcales”, explica.
Un concepto que refleja muy bien el lema que acompaña la exposición. Solamente yo puedo confeccionar mi mañana es un verso de un poema de Clementina Suárez (Honduras) a quien también se dedica la muestra. “Cuando las entrevistamos (a Xenia, Regina y Celsa) y les preguntamos que mencionaran artistas que las influenciaron, todas mencionaron a Clementina como una referencia porque fue la primera mujer en poner una galería de arte en Honduras”.
La importancia de Clementina Suárez, comenta Susana es tan grande que muchos artistas centroamericanos como Francisco Zúñiga o Francisco Amighetti (de Costa Rica) tenían con ella una relación muy fraternal.
El concepto de la exposición estaba basado en “sus memorias internas que hablan y reflejan una colectividad y que también son vistas como espacios de poder. Se trató de hacer una revisión antológica de sus obras de más de 30 años con las obras que pudimos digitalizar”, refiere.
El documental
Para la codirectora de Casa Ma, poder digitalizar y crear un archivo de esta muestra era vital. Por ello, antes de desmontar la exposición, dirigió y produjo un cortometraje documental, titulado Hilvanando historias de Honduras.
“Este corto nace de esa necesidad de dejar un registro o archivo (de lo que pasó) porque es la primera vez que estas tres mujeres se presentaron en Costa Rica y una de las pocas veces que a nivel centroamericano se han presentado como una exposición antológica de su trayectoria de más de 30 años”, señala Susana.
El documental analiza cada obra expuesta e incluye imágenes de los talleres de las artists en Honduras. De estos, Susana destaca el taller de Regina Aguilar en San Juancito, Honduras, un pueblo ex minero, donde la artista montó un taller y capacitó a pobladores en el arte de la escultura y artesanías para crear nuevas fuentes de empleo.
Lecciones aprendidas
Luego de esta experiencia, Susana considera necesario continuar promoviendo el arte centroamericano en los países de la región a través de exposiciones y talleres con estudiantes.
“Muchas personas aquí desconocen la historia del contexto centroamericano. Luego de ver una potente pieza de Xenia Mejía titulada “Mitch”, muchas personas jóvenes me decían que desconocían que había sucedido una catástrofe en Honduras (y también en Nicaragua) provocada por el huracán Mitch, que azotó a finales de los 90´s esos países”, comenta Susana.
Por ello, este 17 de noviembre se inaugurará en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC) de Costa Rica una muestra dedicada a fotógrafas nicaragüenses, como Claudia Gordillo, Patricia Villalobos, Martha Díaz (del emblemático Estudio Díaz) y Mayerling García.
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