En esta entrevista para FURIACA, Cristina Arrivillaga nos habla sobre sus «creaturas», el proceso creativo, lo que la inspira a hacer arte, las temáticas que aborda y los planes a futuro.
FURIACA: ¿Cómo te describes como artista?
Cristina Arrivillaga: Soy una artista feminista y bióloga conservacionista, enamorada de los colores, la naturaleza, la diversidad y de incomodar a las personas antiderechos.
FURIACA: ¿Cómo ha sido abrirte camino en una disciplina del arte como el dibujo y la ilustración?
Cristina Arrivillaga: Ha sido un camino de mucha introspección, muchos cuestionamientos a mí misma y a la sociedad, de abrir mis ojos ante las injusticias pero también a mis privilegios.
Empecé en 2020 haciendo retratos para generar ingresos durante la pandemia y poco a poco fui integrándome a espacios donde podía dar a conocer y vender mi arte, como los mercaditos, lugares donde fui explorando cómo vender mi trabajo.
Con el tiempo, y gracias a la aceptación de las personas a lo que hacía, decidí renunciar a mis otros empleos para dedicarme por completo a La Creatura, y aquí estoy. Aún me queda mucho por aprender en cuanto a técnica; a veces las ideas en mi cabeza no logran plasmarse como las imagino, pero disfruto el proceso.
FURIACA: ¿Qué es lo que te motiva a crear? ¿De dónde nació el concepto de ilustrar “creaturas”?
Cristina Arrivillaga: Las creaturas nacieron como una forma de expresar mis emociones durante una depresión en 2018. Al principio eran figuras sin rostro y con cuerpos hegemónicos, pero al cuestionarme por qué las representaba así, empecé a experimentar con autorretratos que reflejaran cuerpas más reales.
Inicialmente, mis ilustraciones hablaban más sobre la naturaleza, pero tras vivir una relación abusiva y adentrarme en el feminismo, las creaturas comenzaron a transformarse. Han crecido y se han deconstruido conmigo.
Ahora siento que son algo más grande que yo: un alter ego que no puede quedarse callado ante las injusticias y que usa el arte para gritar verdades y recordarnos que no estamos solxs.
FURIACA: ¿Cuáles son esas temáticas que más te gusta plasmar en tus obras y qué mensaje te gusta transmitir con ellas?
Cristina Arrivillaga: Me gusta ilustrar la diversidad que nos hizo falta ver cuando crecimos. Mis creaturas existen en todas las formas, tamaños, colores, identidades y orientaciones. Quiero que quienes vean mi arte sepan que nuestras diferencias nos hacen fuertes y resilientes, y que no existe «unx cuerpx perfecta».
También me interesa explorar nuestra conexión con la naturaleza, especialmente en una ciudad como Guatemala, en la cual los espacios verdes escasean. Para mí, estar en el bosque es sanador, me recuerda que soy parte de algo más grande y me da propósito.
FURIACA: ¿Cuáles son los retos y las oportunidades que has encontrado al crear contenido disidente y feminista, y en la sostenibilidad de tu proyecto creativo?
Cristina Arrivillaga: Uno de los principales retos es que mi nicho es pequeño, ya que no colaboro con personas ni espacios que no se alineen con mis valores y mensajes. También, en esta era digital, la presión de generar contenido constante para no ser enterrada por el algoritmo puede ser agotadora.
A eso se suma mi ansiedad social, que me ha llevado a desarrollar un mecanismo de personaje alternativo para ser La Creatura en eventos o espacios públicos, lo cual puede ser desgastante. Aun así, me enfoco en lo afortunada que soy de contar con una comunidad que apoya a La Creatura y resuena con su mensaje.
Este proyecto me ha permitido conocer a personas que admiro, hacer amistades y sentirme acompañada. Además, una gran cantidad de artistas y espacios activistas han querido colaborar conmigo, dándome plataformas y oportunidades que me han hecho sentir respaldada.
FURIACA: ¿Qué le dirías a otras mujeres y personas de la disidencia sexual que desean incursionar en la ilustración y el dibujo?
Cristina Arrivillaga: No hay una única manera de hacer arte. No importa si lo estudiaste o no, lo esencial es el mensaje que querés transmitir. La prioridad siempre debe ser que te guste lo que creás y que lo disfrutes, sin obsesionarte con los “likes”.
Lo importante no es que a todas las personas les guste tu arte, sino conectar con quienes resuenan contigo. Y, sobre todo, tratate con compasión: el arte puede ser una herramienta de sanación, no un castigo si no lográs lo que imaginabas. Es un camino, no una carrera.
FURIACA: ¿En qué proyectos trabajas actualmente que te gustaría destacar?
Cristina Arrivillaga: Soy parte de Tuti Fruti, una colectiva de cuatro mujeres diversas y feministas que facilitan espacios de arte y aprendizaje para la comunidad queer en Guatemala.
También doy clases de twerk con IX U Arte, un estudio de danza y movimiento creado desde la ternura, la sororidad y el apoyo entre mujeres y artistas. IX U es un espacio basado en respeto, acompañamiento y seguridad para todas las personas que asistan.